¿es posible tener en cuenta las condiciones de vida de un estudiante dentro de un proceso disciplinario dentro de una entidad educativa?

Soy una madre preocupada por el futuro de mi hijo en especial. Él estudia en una universidad privada muy reconocida de Bogotá, está cursando su último semestre de Medicina, termina el 30 de noviembre y su acto de grado debería ser en dic/2016, pero por primera vez en la vida, cometió una falta gravísima de sacarle del bolso de una estudiante 120.000 pesos, al verse descubierto inmediatamente acepto su culpa, devolvió el dinero manifestó su arrepentimiento y vergüenza, solicitó hablar con la afectada pero ella no quiso desestimando el hecho solo quería recuperar su dinero. La universidad lo sancionó con una suspensión de dos años de la universidad. Esto trae consigo que no puede recibir su título, ya es un castigo no recibir su título por lo que sentimentalmente eso representa, pero es una tontería en medio de todo el estrago que le ha producido está sanción. Nos vimos en la necesidad de asistir todos a citas psicológicas muy útiles que nos han ayudado a superar este difícil momento. Luego de hablar con la psicóloga de la Universidad nos comentaba que debíamos estar muy pendiente de nuestro hijo por su seguridad de vida. Pero es que mi hijo después de ese penoso momento es otro, muy deprimido, aislado, sin ánimo de compartir. Les explico un aspecto muy relevante que difiere de un ciudadano Colombiano la imposición de la sanción: es que como venezolanos buscando mejores condiciones de vida migramos a este país vendiendo todos nuestros activos en Venezuela y apostando a este proyecto de vida en Colombia, país que nos ha abierto las puertas y hemos sido tratados muy bien, pero como extranjeros en este país nuestra permanencia está supeditada a las leyes migratorias del país, por lo tanto, la permanencia de mi hijo está autorizada hasta el 31/12/2016, a través de una Visa de Estudiante, a partir de ese momento y por la aplicación de la sanción, nuestro hijo quedaría sin basamento legal para permanecer en este país, salvo los siguientes 180 días a partir del 31/12/2016, que quedaría en calidad de turista con las limitaciones propias de este tipo de visa, que implicaría que no podría ni trabajar ni estudiar, quedando fuera de su proyecto de vida, excluido, sin lugar en esta sociedad, en este país, o sea anulándolo como individuo, se tendría que regresar a Venezuela a comenzar de nuevo, con todo lo que eso representa regresar a un país con las adversidades que actualmente se vive en Venezuela y nosotros como padres responsables tendríamos que vender todo aquí y acompañarlo como ha sido siempre, regresando a Venezuela, donde nos quedaríamos a la deriva, comenzando de nuevo y a nuestro hijo se le cercenaría el desarrollo profesional por lo que tanto ha luchado y esforzado como se puede evidenciar durante su trayectoria académica. Es por todo lo antes expuesto, este acto es estremecedor y sus consecuencias son exponenciales, demoledoras, todo esto ha afecta en demasía a todo el núcleo familiar, y en especial a nuestro hijo produciéndole una profunda vergüenza, tristeza un inmenso cargo de conciencia, arrepentimiento y enorme preocupación por su futuro, y el de todos, que va ser de él, sin poder trabajar ni seguir su desarrollo profesional en Colombia, como siempre ha querido, lo ha soñado. Pero mi mayor preocupación es su salud física y emocional, y en el momento de la apelación el emitió una carta con sus emociones, el corazón y nosotros como padres también elevamos otra carta exponiendo todo lo que representa está sanción a nivel personal profesional y familiar, al cual hicieron caso omiso, dejando la misma sanción alegando que son benevolentes porque lo que le correspondía era la expulsión. Mi consulta concreta es mi hijo como estudiante no tiene derecho a hacer más nada?? , como es posible que una institución que se encarga de egresar a hijos de ellos lo puedan echar a la calle sin importar su futuro, anulándolo como individuo en la sociedad, sin ninguna contemplación, o sea no importa lo que le pase a un hijo que ha sido un alumno brillante toda la carrera de un comportamiento intachable, solo por un error en su vida lo van anular como individuo, no lo puedo entender, considero que los derechos mínimos de una persona lo deben respetar y deben estar por encima de cualquier reglamento, o su aplicación debe ser garante de no inutilizar, inutilizar a un individuo. La psicóloga de la universidad emitió su informe profesional y ni siquiera lo solicitaron, no importándole nada el estudiante, su estado físico y emocional. Considero en medio de mi ignorancia en el tema solo por sentido común que no debieron aplicar esta sanción sin medir o evaluar los estragos a su alrededor y lo más importante su salud. La psicóloga nos ha llamado que por favor no dejemos a mi hijo solo, muy preocupada y solidaria e inclusive exhortándonos a buscar ayuda legal por no considerar justa la decisión, ella tiene 20 años en la institución y está muy molesta porque el comité no evaluó la parte humana solo lo que dice la norma y aplicación de la mínima por los atenuantes. Les suplico darme una guía que puedo hacer; no disponemos del soporte económico en este momento, pero me preocupas mi hijo. Quedando en espera de su ayuda y guía Eternamente agradecida, se despide Atentamente Miroslava Pérez


Inicialmente hay que resaltar que tu hijo cometió una falta gravísima, que partiendo del reglamento interno de cualquier entidad educativa da como sanción la expulsión. Ahora bien, entendemos tu situación y la postura de la psicóloga, pero evidentemente no es posible adelantar acciones jurídicas para intentar reducir la sanción impuesta, debido a que existiría la viabilidad de instaurar una acción de tutela, pero él no cuenta con el estatus de ciudadano colombiano. Nos disculpamos por no poder colaborarte.


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